domingo, 23 de enero de 2022
lunes, 25 de octubre de 2021
Simplemente Jacinto Piedra
La noche del domingo 20 de octubre de 1991, “Ventana Abierta” entrevistaba a Jacinto Piedra en su domicilio del Barrio Belgrano. En la madrugada del viernes 25, un accidente truncaba la vida del popular artista santiagueño.
"Alma elegida. Te vas empuñando una guitarra. Tu canto azul, mas que nunca azul de cielo, ya se encarna en el caballo cósmico que Siempre te ha esperado.... para eternizarte. Partir es volver. Volver significa no haberse ido nunca."
“Nos fuimos a vivir a Buenos Aires cuando yo era muy chiquito. Viví parte de mi niñez y juventud en Morón".
Extrañaba mucho Santiago. Extrañaba el canal de Tala Pozo, los juegos; el clima extrañaba.
Buenos Aires es muy frío. Me acuerdo que había llevado pantalones cortos, mi hermana había llevado pollerita y allí se usaba ya ropa mas abrigada.
Cuando sos chico no decides por vos. El desarraigo que dicen algunos no se produce por uno ni por los padres de uno.
Las condiciones sociales que atravesaban la provincia en esos momentos obligo a emigrar a mucha gente.
Peteco también ya se había ido con los padres.”
La Aventura Musical en Buenos Aires
Allá era simplemente Ricardo Manuel Gómez, y en los escenarios se presentaba como Ricardito “el niño cantor”. El chico santiagueño de voz prodigiosa, el que a los 8 años deslumbro el auditorio de la prestigiosa Radio EL Mundo.
A los 12 años ya andaba mezclado en los grupos de música progresiva. Tocaba el bajo y cantaba en “Malva Blues”, de Morón y luego en “El Obelisco”.
“Con peteco somos amigos desde chicos, desde los primeros años. Eramos del mismo barrio, Peteco, por ejemplo se largo a cantar mas grandecito. Yo estudiaba guitarra y tocaba con grupos. Eramos los primeros que tenían el pelo largo, las camisetas y todas esas cosas. Mi raíz estaba en el folklore. Venia de todo lo que era Santiago. Pero en ese momento la música progresiva nos gustaba a todos.
Así fue que anduvimos muchos años en esto, pero después, la música que se llamo progresiva, al comercializarse, al ser empresa, entonces la música empieza a ser proyectos de empresarios y es ahí cuando los interés corrompen todo. Toda la espiritualidad, la energía, todo lo que seria el arte.
El arte fundamentalmente se basa en los sentimientos y en la espiritualidad, yo creo que aun el mas hipócrita de los artistas si es artista en el alma tiene cosas buenas.
Lo de la música progresiva se descompone, y bueno sobreviven los que han podido acomodarse a este sistema, a este juego.
Dentro de eso, nosotros empezamos a organizar nuestros primeros recitales, como una manera de hacernos ver y conocer.
Teníamos en claro que lo mas importante de esto era el publico.”
Jacinto Piedra nace cuando Horacio Guarani queda admirado de su canto y se convierte en su padrino artístico. En 1983 Jacinto graba su primer disco.
“Los discos son importantes cuando son hechos en función del arte.
Hubo sellos como Trova, como Diapasón, otros sellos independientes donde el artista tenia real acceso a la grabación. Iba mejorando el panorama.
yo siempre he sido un interprete, pero me he puesto a componer a pesar de que considero que hay gente con mucho mas talento que yo para eso pero me largaba a componer para pincharlos a los demás, para que produzcan mejores cosas los que tienen talento. En Santiago se han dado cosas muy importantes los ultimos años.
Al hacer los temas es como una manera de mostrarse uno.
Yo trato de inspirar a los músicos como yo, o mas jóvenes, que recién empiezan para que se animen y hagan música. Trato de transmitirles la experiencia que uno a adquirido sobre el escenario.”
¿Qué es lo que puede da un músico a la comunidad?
-Nosotros los músicos somos en vehículo del mensaje que te esta tirando la gente. Y uno debe escucharla, interpretarla. Debe tener el don y el tiempo. Entrar en un estado contemplativo permanente de la vida, de las cosas.
Por ahí preguntan: “che, ¿a que te dedicas?”, “a tocar la guitarra”, “si, ¿pero de que trabajas?”
¿Pasa por ahí el compromiso?.
-Por ahí pasa. Te decía lo de los músicos por que yo he sufrido mucho por no poderme comprar un instrumento.
Un instrumento nuevo no es un equipo de gimnasia. Y el músico necesita un cable, un equipo, una buena guitarra. Y a veces son inaccesibles.
La industria de la música avanza en todo el mundo, entonces nosotros pasamos a ser un servicio utilitario. Y eso lo tenemos que tener bien en claro.
¿Has tenido apoyo por parte de tu familia?
-Si, bastante; bueno, ellos también han sido artistas. No he tenido un padre que me ha dicho: “No toques”. Al contrario: “Toca, pero toca bien”, me decía.
Los grandes escenarios que recorrió mi padre con la danza, los he recorrido cantando. Eso es un gran orgullo para mi.
¿Como ves el futuro?
-De tanto andar y andar me he convertido yo en un proyecto. Yo soy el proyecto con toda su derivación, ¿no?. Ojala un día pueda tener acceso a trabajar por estructuras nuevas dentro del arte así sea que tenga que caer en lo político. Yo quisiera trabajar para poner unas escuelas de piano aquí en Santiago donde haya 10 píanos para que los chicos que tengan mucho talento estudien. Desde muy chiquitos ya, formarlos. Formar camadas, y vas a ver que en 10 años, 20 años, vamos a tener generaciones de excelentes músicos. Yo he venido para trabajar en ese tipo de proyecto en Santiago. Hay otros proyectos que solamente estando al lado del poder se puede luchar por esos espacios estancados que no han progresado en muchos años.
Hay gente que toma las ideas que otros tiran y pasan a ser después los dueños de la pelota. Por lo menos deben leer y conocer el proyecto del otro, acompañar y no copiarlo. Eso es lo lindo. Pero cuando vos no puedes, en tu corazón no existen esas cosas, no puedes hacer nada por nadie. Y ese es un tipo triste.
Yo sigo creyendo que es bueno hacer un conjunto, a tal punto que he armado muchas cosas después de “Los Santiagueños”, espectáculos, todos diferentes, con el grupo vocal Causay, con Horacio Banegas. He impulsado todas esas cosas dentro de lo que puedo hacer. Mira que yo ando en ómnibus, no tengo auto. Ando como puedo pero con ingenio.
He compartido con Orígenes, con Helpidio Herrera, el acceso que yo tenia a los grandes festivales.
-Volcar en tu provincia lo que puedes dar, a partir de la experiencia recogida...
-Si. No quiero ir a Buenos Aires ya que todo esta centralizado allá. Desde aquí quiero realizar este proyecto, aunque aparentemente allá tenga mayores posibilidades. Creo que tenemos que caminar por la música, para que este proyecto que compartimos con Santiagueños siga. Tiene que seguir abriendo escuelas de piano, escuelas de guitarra. Uno puede estar en condiciones de ver y acompañar todo eso sin clasificar ni calificar.
A partir de ahí, podemos hacer cualquier revolución sin arma, la mejor, la pacífica. Eso desemboca en la pintura, en el teatro, en el cine, en muchas cosas.
Pero lo mas fuerte de Santiago, lo que hay que cuidar es el patrimonio musical que tenemos.
Crear organismos para que a través de los mismos nos unamos y podamos llevar adelante este proyecto. Por que al mas alto gobernante y al mas humilde de los militantes, le gusta la chacarera.”
Hugo Orlando Ramírez
Extraído de la revista “Ventana Abierta”
viernes, 15 de octubre de 2021
Cacho Lobo y una vida a plena risa
Por Cristian Ramón Verduc
"¡Sixto, le he puesto letra al Tero!" Con esta exclamación y una de sus amplias sonrisas entró Cacho Lobo en la peluquería de Don Sixto Palavecino. Las horas compartidas, las actuaciones juntos, la lucha en común por el Alero Quichua Santiagueño, y su particular modo de ser, alegre y extrovertido, hacían que Cacho tuviese ese trato familiar hacia Don Sixto.
Amadeo Lobo era de Laprida, pequeño pueblo del Departamento Choya con una estación de ferrocarril, a poco menos de 40 Km de Loreto yendo hacia Frías. Cacho recordaba siempre a su Laprida como un pueblo tranquilo, de gente amable, algo de salitral y mucho folclore.
Desde chico se inclinó hacia la música folclórica. Aprendió a tocar la guitarra y el charango. El bombo no era para aprender, sino mas bien algo natural, igual que el canto. Un poco más crecido también escribía versos a los que les ponía música.
En la ciudad de Santiago del Estero, Cacho Lobo fue cantor y músico. Su carácter chispeante y ocurrente fue manifestándose cada vez más en los escenarios y poco a poco el humorista casi desplazó al cantor. El humor ante un micrófono es cosa seria, más aún si tenemos en cuenta que Cacho era de los humoristas que no recurren a la palabra soez o a la agresión verbal para arrancar una risa del público.
Se integró al Alero Quichua Santiagueño en la época en que Felipe Corpos conducía la audición radial. Cuando Corpos sufrió el accidente fatal, fueron Nidia Franicevich y Cacho Lobo quienes debieron hacerse cargo de conducir la audición. Después se incorporó Rubén Palavecino a la conducción de la audición, y al poco tiempo Nidia se fue a Jujuy para trabajar como locutora en una emisora de radio.
La conducción de la audición radial era compartida entre Rubén Palavecino y Cacho Lobo. En las reuniones de los Lunes por la noche en la peluquería de Don Sixto se planificaba la audición del Domingo que seguía, las salidas a la campaña y otras actividades. Si tales salidas impedían la emisión directa de la audición radial, se grababa el Jueves por la noche.
Con motivo del casamiento del cantor José Sequeira en Villa Salavina, los integrantes del Alero Quichua hemos viajado en un ómnibus contratado para tal fin. La ceremonia y fiesta de casamiento fueron celebradas un Sábado por la noche. El Domingo por la mañana, Don Sixto, Rubén, Cacho Lobo, José M. Lami Hernández (h) y Edgardo Mansilla han ido hasta Barrancas, donde Doña Abdona de Villarreal ha hecho entrega a Don Sixto del primer violín que él tuviera y que hacía décadas había cambiado por otro mejor. Ese trascendental momento ha sido registrado en fotografías y grabación de audio. Tal como hacía Felipe Corpos, en las salidas del Alero se tomaban grabaciones para luego reproducir en la audición.
En las reuniones de esos tiempos, la gente del Alero Quichua estaba procurando un terreno donde construir La Posta Quichua, que sería un emprendimiento integral tradicionalista. Don Sixto tuvo una entrevista con el Gobernador de la Provincia, General César Fermín Ochoa, con quien dialogó en quichua, pues el General Ochoa era quichuista natural del departamento Atamishqui. De esa reunión, a la que Don Sixto concurrió con otras personas del Alero, surgió la urgente necesidad de tramitar la Personería Jurídica. Cacho Lobo fue uno de los impulsores del trámite que se inició en Septiembre de 1.977 y también fue uno de los integrantes de la Comisión Directiva, que era presidida por Don Sixto Palavecino.
Su primer disco, grabado en el formato Larga Duración, se llama Cacho Lobo y sus Santiagueñadas. El disco ha sido presentado junto con el disco Corazón de Mishtoles de Carmen Palavecino. Esa noche Radio Nacional ha transmitido la presentación desde el Teatro 25 de Mayo, que estaba lleno de público mayoritariamente integrante o simpatizante del Alero Quichua Santiagueño.
En su actividad laboral, llegó a tener una imprenta en la que trabajaba con sus hijos, a los que formaba en lo laboral, en lo artístico y fundamentalmente en los valores humanos.
Generalmente actuaba solo, a veces con Don Sixto y a veces como Cacho Lobo y Sus Hijos. Walter Lobo tocaba la guitarra y cantaba a dúo con Cacho. Pablo tocaba el bandoneón y es un músico de prestigio nacional que participó en la grabación del Volumen 6 del Alero Quichua. Mario es violinista y se dedica a la enseñanza. El más chiquito de los que subían al escenario cantaba y hacía imitaciones, mientras que las dos niñas tocaban el bombo. Cacho escribió y grabó el poema Romance Para mis Hijos, donde los compara con las notas musicales. En el disco Cacho Lobo y Sus Hijos (1.987) participan Walter, Pablo, Mario y las dos chicas.
Serio y firme a la hora de defender convicciones, en el trato personal era alegre y bromista. Gustaba de poner un apodo a su interlocutor, para mudar hacia otro en el próximo encuentro, pues el sobrenombre era solo para el momento. Recordando una expresión de Felipe Corpos, llamaba a la peluquería de Don Sixto "La Jabonería de Vieytes", evocando el local donde se reunían a conspirar los patriotas de Mayo de 1.810. En homenaje a Felipe Corpos, creó el gato El Felipe Benicio.
Don Sixto solía tocar en todas sus actuaciones un gato suyo que imitaba al tero. Cacho sabía bien la melodía por ser compañero habitual en la radio y en otras actuaciones. La noche en que llegó a la peluquería anunciando que había puesto letra al gato, lo cantó enseguida con la guitarra que Don Sixto siempre tenía en su lugar de trabajo. La letra describe poéticamente el aspecto y costumbres de la avecita. Una vez registrado, el nombre quedó como El Canto del Tero, música de Don Sixto Palavecino y letra de Cacho Lobo. Ha sido grabado por intérpretes nacionales.
A los nuevos cantores, ansiosos por subir a los escenarios, Cacho solía aconsejar una buena preparación cultural para tener fundamentos a la hora de hablar al público. Decía que uno debía leer por lo menos el manual Santiago del Estero de la escuela primaria. Sugería ensayar ante un espejo para controlar postura, ademanes y gestos. También solía decir: "Changos, no anden con dudas; consulten a Don Sixto; él no solo es nuestro factor humano aglutinante sino también un hombre que sabe mucho."
De pronto, Cacho Lobo dejó de concurrir a todas las actividades del Alero Quichua. Evitaba hablar de los motivos para tal alejamiento. La muchachada del Alero y del folclore en general concurría a diario a la imprenta, donde había conversación alegre y sana, bromas, música, canto y mate. Bebidas alcohólicas no; ni pensarlo en un lugar de trabajo; además, ni el dueño ni sus hijos bebían.
Años después se fue a vivir en Arrufó, provincia de Santa Fe, de donde volvió enfermo y empobrecido. Falleció en Santiago del Estero el 18 de Marzo de 1.997.
Además del recuerdo de su gran sonrisa, sonoras carcajadas y sanos consejos, nos quedan varias creaciones folclóricas, como la chacarera Coplas Dulces, con música de Don Sixto. Con Orlando Gerez creó el chamamé Río Santiagueño y la chacarera Fuelle Santiagueño. La polca llamada Posiblemente, también es de Cacho, al igual que la zamba Coplitas Jujeñas, la chacarera Amaneciendo en Vidalas, la chacarera Anga Súmaj, la zamba Regresando al Pago y la chacarera Don Braulio. Hay más creaciones de Cacho para conocer o recordar. Habrá que preguntar a sus hijos, que siguen sembrando notas musicales por el pago.
Fuente: Facebook: Patio Santiagueño
jueves, 14 de octubre de 2021
martes, 12 de octubre de 2021
martes, 14 de septiembre de 2021
domingo, 12 de septiembre de 2021
Domingo Santiagueño (chacarera) - Los Carabajal
DOMINGO SANTIAGUEÑO (Carlos Carabajal)
Un domingo santiagueño
No es un domingo cualquiera
Hasta el sol viene saliendo
Con ritmo de chacarera.
Cada cual tiene su dicha
Con baile empanada y vino
Zapateando en el salitre
Si más caliente es más lindo.
Y arriba en la costanera
Se ven parrillas humeando
Es hora que el calavera
Está el incendio apagando.
Los domingos santiagueños
Dios quiera que no se pierdan
De aquí le mando un suspiro
A mi tierra santiagueña.
Añoranzas de La Banda
Achalitay que hermosura
"Apalo" con sus hermanos
Preparan la compostura.
Que linda noche i’ pasao
Pensando de que volvía
A empacharme con zapallo
Tuna fresquita y sandía.
Comieron toda la noche
Vino y pastel de vizcacha
Y ahora caminan firme
Disimulando la macha.
Víctor Orellana, el "Mandinga del bandoneón"
A Víctor Orellana, de físico de aguja, le vendría bien aquello de: Resistiré, erguido frente a todo/ me envolveré de hierro para endurecer la piel/ y aunque los vientos de la vida soplen fuerte/ soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie. Aunque en su Santiago querido muy pocos los recuerden. El "Mandinga del bandoneón", nunca un sobrenombre tan bien puesto, aunque de mandinga no tiene nada. Fue siempre buen tipo y un santiagueño de pura cepa.
Se fue de Santiago junto con el adiós del "Rincón de los Artistas". Fue como si al cerrar sus puertas quedaron encerradas entre las paredes del modesto salón, parte de su vida joven de madrugadas y vino compartidos. Los unía la música. Bodegón y pizzería, el modesto salón ya inexistente de la céntrica calle Tucumán, a metros de la plaza, de paredes decoradas con groseros brochazos de pintura al aceite y murales alegóricos, tenía una fuerte identificación con el hombre común y su cultura. Sillas y mesas de madera completaban su rústica infraestructura donde músicos, poetas, cantores, recitadores y humoristas desgranaban su arte. Nunca más volvió a Santiago.
Cerca del mediodía comenzaba la función, y tras el paréntesis para la consabida siesta provinciana, reabría al atardecer hasta la madrugada siguiente. Las clásicas empanadas, tamales, pizza y el vino servido en jarras de metal eran el menú único a precios módicos.
Lo fundó don Pedro Evaristo Díaz, sencillo y modesto vecino que vino desde su paraje natal Tiuyoj a tentar suerte en la ciudad. Un discreto ejecutante de guitarra, autor de varias composiciones folclóricas, algunas de notoriedad. Lo hizo en sociedad con Edmundo Soria, funcionando primero como un bar, el Bar Casino.
Al poco tiempo, Díaz compró la parte de su socio y lo transformó en ámbito para los artistas populares; esos sin cartel a fin de que tuviesen su espacio. Lo rebautizó El Rincón de los Artistas, un bastión representativo y emblemático de la expresión musical lugareña.
Tenía sus músicos "estables". Entre los más célebres y recordados, el grupo compuesto por el "Mandinga del Bandoneón" – Víctor Orellana -, los guitarristas hermanos Campos y el "Payo" Luna, un albino malabarista del bombo. El cantor era Enrique “Henry” Simón, que consolidó su fama como intérprete de tangos y prefirió ese lugar desechando otros escenarios mas conspicuos. "Ahí aprendimos a amar a nuestra música", dice Leandro “Meneco” Taboada, fundador del conjunto vocal folclórico Los Tobas. "Era un ámbito concurrido por músicos humildes y muy respetuosos, que no fácilmente se animaban a actuar en otro sitio justamente por respeto al público. Todo lo contrario que en estos tiempos".
Al “Rincón” llegaron cual si fuera un compromiso ineludible, casi un rito, intérpretes de trayectoria o renombradas figuras. No faltaron tampoco personalidades de notoriedad, ilustres visitantes o turistas que encontraban el punto de excelencia para escuchar la música santiagueña.
"Por caso, Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y Victoria Ocampo, entre otros popes de la cultura argentina invitados por mi padre", evoca el doctor Mariano Paz, cuyo progenitor y homónimo fue un destacado promotor de la cultura a la par de Bernardo Canal Feijóo. "Lamentablemente, todas las cosas buenas aquí desaparecen", afirma, al recordarlo.
Hasta Astor Piazzolla ejecutó una madrugada su clásico Adiós Nonino. El "Mandinga" le prestó su bandoneón al que le faltaba una tecla. La interpretación, no obstante lo espontáneo e improvisado, fue igualmente impecable, sublime; vivencia emotiva y perdurable en la memoria de este cronista.
Cuanta humildad había en este santiagueño que se codeo con el enorme Astor, del que hablo maravillas Dino Saluzzi. Hoy vive en Buenos Aires, lejos del Rincón, su segunda casa; tiene su conjunto. Dicen que cuando recuerda aquel lugar se pone melancólico y se le escapa un lagrimón. Víctor Orellana, un "Mandinga" olvidado en la provincia pero que vive en el recuerdo de su gente.
Fuente: Foro oficial de Miguel Brevetta Rodriguez y Eduardo Vozza
Foto: Ayer y hoy de Víctor Orellana, el Mandinga del bandoneón / Facebook: Patio santiagueño
jueves, 9 de septiembre de 2021
Pa santiago me voy (zamba) - Morenito Suárez
#PaSantiagoMeVoy #MorenitoSuárez
Sixto Palavecino: El público espera el "Long Play" que grabaré para R.C.A Víctor
Escribe Polo Serrano
Con el deseo de llevar en forma variada los reportajes de nuestros valores, entreviste a Sixto Palavecino, decir este nombre, es pronunciar dos palabras que mejor se ubican dentro del panorama folklórico y en el cariño popular.
Me traslade al domicilio de este artista en el Jeep del diario La Hora y fui recibido por Haidee, hija mayor de don Sixto.
Este salió a mi encuentro con Carmencita hija menor y expreso:
Lo esperaba Polo, pues A. Salomón difusor de la RCA Víctor me había anunciado su visita.
De esa manera tan simple fui recibido por este valor del folklore, la misma forma directa con que “habla” en sus canciones a todos los públicos y que no está basada en ningún secreto que no sea su forma de ser.
-Yo nací en Salavina hace 49 años y desde mis años de chango aprendí a tocar de oído el violín y luego la guitarra.
-¿Cuando comenzó a tocar el bandoneón?
-Un conjunto folklórico visito mi pago y me entusiasmo ese instrumento, cuando lo vi tocar a uno de los integrantes de esa orquesta y de inmediato compre y volqué mi vocación musical en el bandoneón que muchas satisfacciones me dio.
-¿Cuándo comenzó a actuar en nuestra ciudad?
-En el año 1962 decidí venir con mi familia a Ciudad Capital y de inmediato comencé a actuar, pues el conjunto estaba integrado por mis hijos, Rubén, Haideee y Carmencita, y siempre tenemos el repertorio bien ensayado, sobre todo que no tengo problemas de incumplimiento por parte de los músicos, muy vulgar en nuestro medio, pues todos vivimos juntos.
-¿Sus hijos aparte de ser músicos desarrollan otras actividades?
-Por supuesto, Rubén que tiene 21 años es Maestro mayor de obras, Haidee de 19 años estudia magisterio y Carmencita, la menor está terminando sus estudios primarios. A veces eso me impide poder desarrollar una actividad más amplia, pues tengo muchas propuestas para recorrer el país, planes que dejare para las vacaciones escolares.
-Según me informo A. Salomón que usted había grabado un Long Play y otro disco simple.
-Es verdad, grave un total de 15 piezas que fueron realizadas en el mismo día ante la admiración de técnicos y director artístico del sello grabador, pues generalmente esa cantidad se graba en 2 o 3 días.
-¿Podría nombrarme alguna de las composiciones que grabo?
-Con mucho gusto, “Historia de un sufrido” (chacarera), que nos habla de las penurias que paso Palito Ortega antes de llegar al estrellato. “El astro de Santiago” (chacarera) que narra el recibimiento que le tributo el pueblo santiagueño cuando Leo Dan nos visito por primara vez después de triunfar.
-¿Por qué no los titulo entonces con el nombre de los astros?
-Ese fue mi propósito, pero cuando fui en la SADAIC, me exigían una autorización escrita de los astros referidos, lo que hubiera resultado imposible localizarlos por los múltiples compromisos que tienen.
-¿Qué otros títulos grabo?
-Fiel Compañera (chacarera); Para mi bombo leguero (chacarera); Carbonerito santiagueño (bailecito); Así es mi gato (gato).
-¿En la capital Federal que actuaciones realizo?
-En radio Splendid en una audición que hable en quichua y luego yo mismo hice la traducción. Mis hijos cantaron en quichua y fueron muy aplaudidos. También nos presentamos en Radio Argentina, Radio Libertad y Canal 9 de TV y en lugares de espectáculos y en peñas folklóricas.
-¿Qué planes tiene para el futuro?
-Como le decía espero que termine el año escolar para poder cumplir compromisos en Bs As, ahora aquí actuamos los fines de semana en peñas folklóricas y pronto haremos radio, también para la fiesta del Señor de Mailin cumpliremos un compromiso en esa localidad.
-Quiere agregar algo las para terminar este reportaje?
-Sí, agradecer al público en general, a los colegas que cuando supieron de mi grabación del Long Play se interesaron por saber cuando sale a la venta pata adquirirlo.
Nota publicada originalmente en la edición del día Sábado 15 de mayo de 1965 en el Diario La Hora de Sgo del Estero.














