CANCIONERO POPULAR SANTIAGUEÑO
NATURALEZA HECHA CANTO
viernes, 9 de agosto de 2024
Toño Rearte - Una vueltita más en la danza, para seguir bailando
sábado, 24 de febrero de 2024
Pablo Mema - Madurando la distancia
A la memoria del maestro Pablo Mema
domingo, 23 de julio de 2023
RETRATO HABLADO / NO HAY MUERTE QUE APAGUE UNA ESTRELLA. Confesiones de Carlos Carabajal
Ya se dijo repetidas veces que tanto Carlos Carabajal como Carlos Saavedra tenían orden de no morir.
Y no lo hicieron. Sus palabras no sólo se instalan a través de canciones, repetidas anécdotas, danzas y cuentos. Hay confesiones que quedaron grabadas. Recuerdos que hablan de cómo vivieron sin que lo dijeran explícitamente. “Yo he sido muy feliz. No me pesa nada”. Esta es quizás la más valiosa de sus declaraciones y la que mayor paz puede traer a quienes lo conocieron y lo amaron.
Don Carlos Carabajal pudo hablar de su obra cuando la salud aún lo acompañaba. Lo hizo en el documental de Melina Terribili y en el programa de TV Retrato de la cultura, que conduce Marcos Vizoso. Aquí lo mejor de todas ellas.
Por Mónica Andrada
La felicidad
“Yo he sido muy feliz. Muy feliz siempre, por mis hijos, por la música, por haber conocido tanto. No me pesa nada. Siempre he sido alegre. Y las cosas amargas por ahí, ni me acuerdo. Las olvido en seguidita. Las olvido. Y las cosas dulces que han sido la convivencia con mis hijos y con los amigos que he tenido, de eso me acuerdo siempre. He tenido muchos amigos, he tenido suerte con los amigos. De eso me acuerdo siempre y cada día soy más feliz”
El apellido Carabajal
“Yo he vivido sin pensar en nada. Sin pensar en que alguna vez alguien podía escribir o filmar pasajes, la historia de cómo he nacido, de dónde vengo. Yo me acuerdo que cuando yo era chico, vivía la madre de mi papá, y la madre de mi mamá. Ellos habían venido de la Pampa. Ella era de apellido Carabajal, Manuela Carabajal. Me dijeron que mi abuelo era uruguayo, se llamaba Luciano Orellana. Cuando se juntaron ellos como matrimonio, hicieron un convenio. El primer hijo que nació, nació Orellana, el segundo Carabajal y así consecutivamente, Orellana, Carabajal, Orellana, Carabajal, y a mi papá le tocó Carabajal”.
Familia
“A fines del 50 me casé. Después nació la Graciela, Peteco, la Enriqueta y Demi. Se llevan varios años de distancia entre ellos. Por ejemplo, la Enriqueta tiene 38 años y Peteco 48 (en el año en el que se realizó la entrevista). No hemos tenido hijos seguidos como la familia mía. Nosotros hemos nacido cada dos años. Nosotros hemos sido 12 hermanos (todos varones)”.
Escondido al reza baile
“Mi hermano Agustín había fallecido. Y un día me fui para Buenos Aires. Ahí mi hermano Cuti, me dice, ahora me he acordado que Agustín me ha dejado una música de una chacarera, que no tiene letra. Si te animas a hacer, yo te paso. Y bueno, pasame, le digo. Y he empezado a pensar y en dos días hice la letra, incluso le agregué unos acordes. Una hermosa grabación hizo Raly Barrionuevo: “El baile ya ha comenzado allá por Santiago del Estero…”.
Trayectoria
“En la década del 50 grabé con Cari Huayna, El Chañarcito, Hugo Díaz, con Los Manseros, Santiago Manta. Después ya grabé solo en el 67, con Magenta. Después, con Los Carabajal y me llevaron de aquí para grabar. Ya no me gustó. Yo no quise ir a Buenos Aires a vivir. Quería vivir en Santiago que de todas maneras viví haciendo canciones”.
Vocación peleada
“Cuando yo tenía menos de diez años me empezó a gustar tocar la guitarra, y mi papá no quería que toque. Trabajaba en Obras Sanitarias y antes de irse a trabajar nos desafinaba la guitarra. A fuerza de eso, tenía que aprender a afinar. Todos los días el tren El Tucumano pasaba justo a las 9 para Buenos Aires. Tocaba el pito siempre, porque hay un paso nivel. Era aquí a una cuadra (de la casa de Los Lagos) y yo me di cuenta en esa época, era chiquito, que el sonido del tren era en mi. Yo no sabía que era en mí. Yo afinaba con el tren y después ya aprendí las otras cuerdas”.
Comienzos
“Desde el año 45 he empezado a tocar. Tenía 16 años. Yo he nacido en el 29. Me acuerdo que me junté con un bailarín de aquí que bailaba bien, de apellido Tijera. A los 17 ó 18 años, nos íbamos afuera para lado de Quimilí, Tintina, Campo Gallo, Monte Quemado, nos íbamos yo a cantar, él a bailar. Improvisábamos peñas. Adónde íbamos siempre íbamos el jueves, y el viernes y el sábado ya estábamos haciendo una peña con canto y todo. Yo cantaba dos horas o tres”.
A la sombra de mi mama
“En el 50, 51, mi abuela estaba sentadita en un rincón y mi mama me dijo: ¡Y pensar que yo sigo teniendo madre! Y me ha quedado clavado, che. Me voy a Buenos Aires en el año 56, estoy dos años y vuelvo con el pensamiento. Le cuento a don Cristóforo Juárez las palabras que me había dicho mi vieja y estuve en su casa hasta las 12.30 del mediodía. Vuelvo a comer a Los Lagos y cuando estaba terminando de comer llega don Cristóforo en el auto y me da un papel. Esa fue la canción que más recaudación tuvo en todo el mundo. Él la escribió en media hora o en una hora y yo le hice la música en 10 minutos. Ese día dejé de comer, me fui para dentro de mi casa, agarré una guitarra y empecé a mirar. He cambiado varias veces hasta que me gustó la última”.
Leo dan
“Cuando estuve en Buenos Aires recién había empezado Leo Dan. Había hecho uno o dos discos. Hermano, me dice. He sabido que vos te acuestas para hacer chacareras. ¿Qué te puedo grabar?, porque estoy grabando bien, para que vos también ganes buena plata. Y no sé, yo tengo chacareras, le dije: Qué más se puede pedir, A la sombra de mi mama. Ésa me dice, A la sombra de mi mama. Ese día me da la dirección de su casa y me dice vete el domingo al mediodía para que comas conmigo y mi familia. Y me voy para Mataderos y me hace pasar. Había como 5000 personas al frente de la casa queriéndolo saludar a Leo. Y le hago escuchar y me dice, ésta va a andar bien. Y salió muy bien. La grabó y vendió muchos discos en la Argentina. Después grabó en Colombia, en Ecuador y ahora últimamente la grabó con los Mariachi en México”. (Además de Leo, quien también la interpretó fue Sandro).
El puente carretero
“Peteco me habla de Buenos Aires y me dice que iban a comenzar a grabar un día lunes o martes con el chango Farías Gómez. Y me voy. Estaban grabando y se largan a grabar una chacarera. Qué hermosa chacarera digo yo en mis adentros. Después le digo, de quién es esa chacarera. Mía, nuevita, me dice, Peteco. ¿Cómo se llama?, le pregunto. No sé, no sé que nombre ponerle, me dice. A mí se me metió la música en la cabeza y empecé a practicar la letra. Yo hice una chacarera del Puente Negro con don Pedro Evaristo Díaz. Pero pensé que el Puente Carretero no tenía chacarera. Traté de empezar a hacer la letra y me salió esto: Si pasas por mi provincia con tu familia viajero, verás que lindo es el río desde el Puente Carretero, después seguí pensando en los turistas, en la gente que viene…”
Entre a mi pago sin golpear
“Pablo Trullenque hizo los versos de una chacarera doble y me dio a mí para que le hiciera la música. Y me salió la música de Entre a mi pago sin golpear… La hice un día jueves y la estudié todo el día sábado. El domingo había una fiesta en la casa del folclorista y la tenía en la mente y no se la podía pasar a ninguno porque había mucho bullicio. Y saco la guitarra y lo hablo a Toy Von Zeilau. Yo lo quería muy mucho a ese muchacho. Y lo traigo para afuera de la Casa del Folclorista, y me dice eh, bárbaro, qué chacarera, hermano, no le des a nadie esto antes de que yo la cante. Y así fue. Después la canté por todos lados. La han grabado varios”.
Músico de carnaval
“Yo fui músico de carnaval, allá por los años 1947, 1948. Fui a cantar al campo. En esa época no había altoparlantes ni micrófonos. Había que cantar para mil personas. Los escenarios eran como de tresmetros y para subir había que hacerlo en escaleras. Había que tener pulmón. Yo cantaba muy fuerte antes. En Nueva Esperanza y El Mojón tocábamos con don Ponciano Luna y don Lucindo Prados. Cantábamos con fuerza para no desafinar…todo cantor desafina en algún momento.-
Fuente: El Liberal
domingo, 4 de junio de 2023
Hugo Díaz, músico del mundo
El día en que los santiagueños lloraron
Hugo Díaz había vivido ya
todas las vidas y había muerto varias veces. La muerte del paisaje: cuando
tenía apenas cinco años y un golpe lo cegó durante un año. La primera armónica,
regalada por un tío, le devolvió su vida, que era la música. La muerte de
Sachtmo: cuya desaparición tanto le impactó, y con quien había vivido el gozo
de tocar juntos los ritmos de jazz en una larga gira europea por el 63. La
muerte de la alegría: en cárceles y hospitales, adonde Hugo dejaba su mensaje
de vida y amor, por el solo gusto de hacer el bien. Esta vez ha sido él
protagonista de su propia muerte y desde el más allá nos estará enviando sus
embrujadas melodías, que no por ser del país celeste serán mejores que las que
nos dejó en la tierra. Hugo Díaz nos deja una lección de arte mayor, que
debemos aprender para poder vivir después de la muerte.
Porque Hugo Díaz siempre fue
canción.
Tocaba la armónica desde que
tuvo uso de razón y su casi hermano y amigo, Domingo Cura, le acompañaba
haciendo ritmos en tamborcitos de tarros.
La iniciación artística de
Hugo coincidió con la Inauguración de LV11 Radio del Norte de Santiago del
Estero.
A los diez años se integró a
un grupo de niños con veinte tocadores de armónica, y otros tantos guitarristas,
violinistas, percusionistas y cuerpo de baile, que representaron a la provincia
en el Teatro Rivera Indarte, de Córdoba, ejecutando "Nostalgias
Santiagueñas" y el vals "Santiago del Estero". Esta fue la
constitución de la Primera Orquesta Infantil de Santiago del Estero cuyo
creador fue el Dr. José F. Castiglione. Dirigía el profesor Leopoldo Bonelli.
Esta orquesta nació juntamente con el Coro de la Escuela Nacional del
Centenario y sus repertorios incluían música clásica y nacional. Dentro de la
orquesta, junto a Hugo Díaz, se formaron Chocho Ruiz, guitarrista. Tito Sotelo,
armoniquista y Walter Ruiz, guitarrista.
El primer músico de nombre
que escuchó a Hugo Díaz y le alentó a perfeccionarse fue Juan Carlos Barbará
que hacía giras con su orquesta característica. Por entonces, llegó a Santiago
un profesor francés apodado Charlie, que Inventara el instrumento electrónico
Teremin, y les hiciera conocer la armónica cromática de 64 voces y la cromónica
de 200 a 300 voces,
Hoy, Tito Sotelo que
conformaba el grupo de niños. sigue la trayectoria que le marcara el destino al
iniciarse en la armónica Junto a Hugo, quien le empujaba siempre a seguir el
camino sin desmayo.
El primer contacto de Hugo
con el jazz sería una emoción de adolescente. Bix Beiderbecke, Charlie Parker.
Louis Amstrong. Duke Ellington, de la mano de los autores anónimos de las
chacareras truncas y junto a los hermanos Julio y Benicio Díaz, signarían para
siempre su sensibilidad. Su vuelo no tendría límites. Para poder pagar la cuota
del Square Hot Club, un circulo de fanáticos del jazz, por medio del que enviaban
dinero a Estados Unidos para que les mandaran los discos de los "monstruos
sagrados", se ayudaba haciendo toda clase de tareas, mientras que por las
noches, ensayaban un incipiente cuarteto de jazz que habían formado.
"Debemos, entre
nuestras manos, que son las más numerosas, aplastar la muerte idiota, abolir
los misterios, construir la razón de nacer y ser felices".
(Paul Eluard)
Los Hermanos Abalos habían
inaugurado en Callao y Santa Fe un estudio de danzas e instrumentos típicas que
frecuentaba lo más granado de la sociedad porteña y provinciana que cultivaba
al folklore. Los sábados se reunían en una peña donde eran de rigor la guitarreada
y las empanadas del Kakuy, que llegaban por mano de un pequeño ahijado del
dueño. La hora de las empanadas era esperada con ansiedad por los habituales
asistentes. No sabemos si las empanadas eran tan sabrosas, pero sí, que el
jovencito que las llevaba tocaba la armónica de maravillas y nadie quería dejarlo
ir después de escucharlo.
Nacía tímidamente el gusto
por lo tradicional. Los Abalos cierran la casa para abrir Achalay Huasi, con un
elenco de primera: el dúo Martínez-Ledesma, con el plano de Enrique Villegas,
los Hnos. Abalos y, por supuesto, Hugo Díaz, esta vez acompañado por Vitillo y
Machaco. Hugo finalizaba cada actuación tocando una armónica miniatura de cuatro
agujeros, en la que ejecutaba "Pájaro campana" sin usar las manos.
Esos fueron sus primeros triunfos como profesional, alternando después con un
doblete en "MI Rincón", donde a la sazón estaban otros nombres que se
perfilaban como los pioneros de al avanzada tradicionalista en Buenos Aires
como el de Atahualpa Yupanqul. Hugo formó entonces su primer conjunto que se
llamó "Chakay manta" y que comenzó actuando en Radio Splendid.
-Poco a poco fuimos subiendo
la escala artística -diría después Hugo-, hasta que pudimos actuar en
"Palmolive en el Aire". Y gracias a la actuación allí de Fernando
Ochoa, pudimos grabar el primer disco: la chacarera "La Vieja". Más
de cien placas en 78 revoluciones vendrían después, juntamente con el creciente
éxito. "Gloria al espíritu que puede unirnos, porque, verdaderamente, no
vivimos más que de imágenes".
(Rilke) Hugo Díaz nació en
Santiago del Estero el 10 de agosto de 1927.
Había perdido a sus padres a
raíz de la separación de ambos, razón por la que el niño debió dedicarse al
oficio de lustrabotas y a vender chupetines para subsistir. Fue a vivir a casa
de Domingo Cura donde lo rodearon del ambiente de un verdadero hogar. Su compañera
de juegos fue también Victoria, que tenía entonces 4 años. Crecieron ambos jugando
con la música hasta que ésta le enseñó el despertar del amor. Estaban los dos
tan Integrados espiritualmente, que Victoria y Hugo apenas pudieron decidir
sobre sus destinos. Se unieron para siempre con un amor que sobrellevó años de
privaciones, dificultades, sacrificios y angustias.
La fama los premio con la
gloria suprema y el amor les regaló una hija: María Victoria, la más importante
fuente de superación para Hugo. "Así fue que seguro, eché rumbo a la vida,
con la fuerza del ángel en mi andar...".
("Zamba del Ángel"
de Petrocelli y Hugo Díaz) En los años 1953, 54 y 55 la fábrica de armónicas
Honner, en cuya entrada principal de la central alemana se muestra un mural con
la fotografía de nuestro compatriota, lo Invitó al Festival Mundial de Armónica
de Viena, donde los jurados, por el único hecho de no saber música, lo relegó
al segundo puesto. En esta oportunidad también. Hugo tiene ocasión de ejecutar
y hacer un contrapunto de improvisaciones con Duke Ellington y Ella Fitzgerald.
De pronto, el 24 de junio de
1960 Hugo y Victoria Díaz, Alberto Cortez, Oscar Zamboni, Antonio Ferreyra, y
el Ballet Los Ranqueles parten en una gira hacia Europa. El grupo se llamaría
"Hugo Díaz Ensemble Show" y tocarían las ciudades de Barcelona, Milán
Roma, Amberes. Bruselas, Amsterdam, Dusseldorf, Frankfort, Colonia y Bonn. En
Bonn, Hugo concretó una de las aspiraciones máximas de su vida al entablar
conocimiento con el armoniquísta Jonh Thieleman. Considerado "la mejor
armónica del mundo". Thieleman expresó en esa oportunidad su asombro por
el sonido particular que sacaba el argentino del Instrumento. Hugo, por su
parte, profundizó una amistad que subsistiría a través del tiempo,
epistolarmente.
Victoria, su mujer, quiso
regresar al país a causa de su incipiente embarazo. Hugo la seguiría después,
no sin antes grabar para el sello Monglow el primer disco doble con Alberto
Cortez, que Incluía: "Sucu sucu". "Palmeras". un rock de W.
Belloso y "Sabor a mí". Después, el mundo en sucesivas giras. El Show
Gigante de "Globus" los programó junto a figuras como Michele Morgan.
Caterina Valente, Marlene Die trich, en espectáculos donde concurrían hasta
35.000 personas. Luego Japón, y todo lo demás. En 1971 Victoria deja de cantar
y Hugo parte por ocho meses a Lima en una gira con Chabuca Granda. Una
Invitación de los ministerios de Relaciones Exteriores de España y Argentina
para actuar en España. otra gira por América, donde actuó con Sara Vaughan. y
la última gira, en Brasil, donde le acompañó en guitarra y canto, su hija María
Victoria.
Premios, distinciones,
aplausos, reconocimientos en todo el mundo. El Martín Fierro de la Federación
Agraria en Santa Fe, el Disco de Oro. Sólo faltaría que SADAIC le otorgara el
premio de este año como reconocimiento a uno de los más notables difusores de
nuestra música y talentoso compositor tan retaceado de promoción en su propio
país. "No tiene frio ni calor. Su prisionero se ha evadido para dormir. No
está muerto. Duerme".
(Paul Eluard)
Duro revés asestó el destino
al mundo artístico este año, al arrebatar vidas preciosas de gran significación
para la cultura de todos los países. Nombres como los de María Callas, Waldo de
los Rios, Prevért, Blackle, Stokowsky, Bianco, Bing Crosby, Elvis Prestley,
Paul Desmond, Floravanti, Hugo Díaz, nos inclinan a meditar y a proponer la
revaloración de lo que significa la obra del artista. Poseer la luz del talento
significa habitual- mente cargar con un enorme peso que debe arrastrar- se a lo
largo de infinitos pasillos sombríos de esperas. Acechanzas, envidias, manejos
turbios. Desengaños, mu chas veces hambres y sacrificios muchas veces estériles.
El placer y la emoción que
nos regala la obra de un pintor, un poeta, un músico, es una deuda que no podemos
compensar con aplausos porque la creación es un fluir constante que busca su
cauce en el alma de los receptores de ese legado. Poseedor de un don sobrenatural,
el artista está en una entrega constante como un acto de amor a la humanidad y
a la vida. No importa que su arte tenga el reconocimiento que me- rece, porque
sus manos florecen en dones que llevan consigo un hábito celeste.
Víctor Hugo Díaz se durmió
para los hombres el do- mingo 23 de octubre de 1977 a las 18.30. La hora exacta
en que el jazmín comienza a derramar su fragancia.
¿QUIEN
FUE HUGO DIAZ?
Como ser humano, era el más
noble que yo haya conocido. Como músico, estuvo siempre avanzado con respecto a
su época. Fraseaba de una manera que es casi imposible hacer con un instrumento
como la armónica haciendo dentro de la melodía sincopas increíbles de lograr y
cada vez de una manera distinta. Y se dio con el gusto de grabar todos los
géneros con une autoridad profesional lo mismo en el folklore tradicional, que
en el tango o en el Jazz.
Domingo Cura
¿Y POR QUE EL JAZZ?
El jazz nació de la
simbiosis de dos culturas, la occidental, con la afroamericana, enriqueciéndose
además con los aportes sonoros de la música euro- pea. En el jazz, el verdadero
creador, más que el compositor, es el ejecutante que recrea la secuencia
armónica basal. Los primitivos creadores eran músicos intuitivos, de ahí que es
en realidad un género folk. El ritmo del jazz, io mismo que la chacarera, tiene
el acento distintivo en la síncopa, de ahí que ambos géneros hayan florecido
con fuerza, unidos en la armónica de Hugo Díaz.
En dieciocho horas se
grabaron los diez temas del larga duración que es el testamento musical de Hugo
Diaz. La elección de los mismos se hizo en el instante en que Hugo Díaz entrara
en la sala de grabación. Buby Lavecchia, que se agregó espontáneamente a los
músicos, recuerda: "Lo único que pudimos hacer fue tratar de seguirlo,
rogando que no cambiara de idea. En un momento dijo que el sonido salía
demasiado lindo, y así no servía...".
Esta obra póstuma, que acaba
de salir a la venta con el nombre del artista, editada por Tonodisc, nos da una
muestra de la imaginación, la sensibilidad Interpretativa, la frondosa
inspiración para la improvisación y el notable manejo de los matices en un
instrumento tan limitado como la armónica.
Publicada originalmente en Revista Folklore
viernes, 14 de abril de 2023
La Misa Santiagueña - Navidad sachera
domingo, 9 de abril de 2023
jueves, 30 de marzo de 2023
viernes, 17 de marzo de 2023
martes, 14 de marzo de 2023
jueves, 9 de marzo de 2023
Personajes Populares Santiagueños
1- Gatito de Mañu Luna (Gato) Inter. Carlos M. Fuentes
2- La Pocha Ramos (Zamba) Inter. José R. Santillán
3- Paulino (Chamamé) Inter. Pedro Navarrete
4- Tula Gómez (Vals) Inter. Alberto «Lechuga»> Jerez
5- Padre José (Huaino) Inter. José R. Santillán
6- Elpidio Herrera (Gato) Inter. José R. Santillán
7- El Pamperito (Gato) Pedro Navarrete
8- Papilo (Milonga) Alberto «Lechuga»> Jerez
9- Marqués de Canta Rana (Cueca) Carlos Miguel Fuentes
10- María Morena (Chamamé) Pedro Navarrete
11- A Federico Yocca Alberto «Lechuga» Jerez
12- Santiago Carrillo (Chacarera) Carlos Miguel Fuentes
Alfredo Abalos - Hermano coplero
1 CHACARERA DEL 55 Chacarera 2:06
2 LA DEL CHUCARO Zamba 3:26
3 LA CHIMPA MACHU- Chacarera 2:07
4 PARA EL QUE MIRA SIN VER- Milonga
3:41
5 LA AÑORADORA Chacarera 2:25
6 GATITO 'E LAS PEÑAS Gato 1:54
7 CIGARRITO I'CHALA Chacarera 2:03
8 MI ABUELA BAILO ZAMBA - Zamba 2:52
9 AÑORANZAS Chacarera 2:35
10 JUNTANDO MISTOL Gato 1:52
11 HERMANO COPLERO Chacarera 2:38
12 LA LUNA EN TU PELO Zamba 3:34
13 EL GATO DEL VIDALERO Gato 1:36
14 LAS COPLAS DE LA VIDA Chacarera
2:25
15 AQUEL TIEMPO DE LA INFANCIA -
Escondido 2:36
16 ENTRE A MI PAGO SIN GOLPEAR -
Chac.Doble 2:54
sábado, 4 de marzo de 2023
Roberto Sily: La Vuelta al Mundo del Artesano
Artesano, músico y artista de reconocimiento internacional, Roberto Sily vive en el B° Jorge Newbery y es el hombre más sencillo que se pueda imaginar; al mismo tiempo, una fuente inagotable de anécdotas y experiencias. Conoció tres cuartas partes del mundo, pero decidió vivir en el Newbery. Esta es parte de su fantástica historia.
Era la hora de comer en casa
de los Sily y el padre de Roberto estaba enojado porque su hijo no dejaba de
tocar el bombo. "¿Por qué molestas tanto con ese bombo? ¡Ponete a
estudiar...!" le dijo a su hijo. Más tarde su madre le preguntó que estaba
estudiando. "Cristóbal Colon", fue la respuesta de Roberto, y agregó:
"Como este tipo, yo voy recorrer el mundo tocando el bombo". Don Sily
se enojó y le pego una paliza memorable. Así empieza el romance de
Sily, con sus bombos y el mundo. Artesano, músico y artista de reconocimiento internacional, Roberto Sily vive en el B° Jorge Newbery y es el hombre más sencillo que se pueda imaginar, al mismo tiempo, una fuente inagotable de anécdotas y experiencias.
"Esto lo aprendí viviendo en el campo. La Puerta del Jardín, donde vivía mi abuela y un peón, hacia tinajas de palo borracho. Entonces se me ocurrió que podía hacer un bombo. Lo hicimos. Era muy pesado y había que levantarlo entre cinco. Era chango chico, 12 o 13 años... eran cosas de hurgueto", relata Sily.
En su familia se tocaba guitarra y violín, por eso Roberto lleva la música en sus venas, y el ritmo, obviamente.
Habla de su pasado con alegría de niño: "Desde muy chico era andarín. Me gustaba la noche. A los 15 años era músico de cabaret.
Falsificaba los permisos que los firmaba el placero". Por aquellos años el pequeño Roberto tocaba la batería en distintos grupos. Hacía uso de su condición natural para las cuestiones rítmicas de la música, hasta que llegó su gran momento junto a Hugo Díaz, en pantalón corto y descollando con su bombo.
Pero su travesía más grande fue en el año '70, cuando viajó a escondidas -en tren- a Buenos Aires con "Las trincheras santiagueñas", un grupo de folklore. Se trajo una medallita. "En conclusión -dice Roberto- y volviendo a lo de Cristóbal Colon, llevo recorridas tres cuartas partes del mundo".
Oriente, Europa, el norte y centro de América son algunos de los lugares que visitó.
Pero no solo de viajes vive el artesano... Sily es un creador, tal vez el escalón que le sigue al simple "hurgueto". Nacieron de él el 'sacha bombo, la tumba india y hasta el bombo cuadrado, invención por la que tiene jugosas ofertas de fabricantes de baterías del Japón.
Además, Roberto agiornó al bombo tradicional. "Había cosas que no se podían hacer. Empecé a utilizar barniz cuando era una cosa de terror y hoy todos bamizan. Me decían que las argollas eran extranjeras... con la suerte que tuve de viajar pude conocer mucho y comprobar cosas, sonidos.
Muchos dicen que el bombo viene del tambor español, pero yo estoy seguro que procede de África, de los negros".
Sily viajó por primera vez a África en 1980. Había muchos problemas en aquella época por el racismo y el apartheid. "Yo solo quería ir por la música. Al final fuimos cinco argentinos y trajimos tres primeros puestos compitiendo con 29 países. Era la primera vez que viajaba en avión, íbamos semi asustados (sic), pero lo que más asustaba era la diferencia de horario. Los días parecían mas largos y teníamos poco tiempo para dormir la siesta", rememora entre risas.
Sily admira todo 114 que conoció, en tierras lejanas, pero su profundo amor por su monte es el que lo humedece los ojos de emoción. El monte tiene algo. Esa tranquilidad, hay un contraste con la locura que conocí en Japón. El amanecer, buscar la planta, el árbol..."
Tanto le impresionó lo que vio, abundante tecnología, que durante la segunda visita a Japón Roberto se enfermo y necesito ayuda psicológica. "Quería abandonar todo, estuve seis meses. En ese momento, año '85, cobraba 1500 dólares quincenales y hoy tengo una propuesta para volver. A ellos no les entra en la cabeza que un hombre esté con una barreta o un fierro cavando un bombo, si ellos con láser cortan la madera del grueso de un cabello. Pero admiran tu trabajo”.
Contagia la energía del artista- artesano, se mueve de aquí para allá, busca fotos, husmea en sus recuerdos. En algún momento revela el instrumento de percusión que le regaló el brujo de una tribu zulú africana, para después enseñar una foto firmada por la "Negra" Sosa, más flaca que se haya visto. Es del '78.
DE JACKSON A SUMMER
"Tuve la suerte de tocar con los monstruos mas grandes: Ariel Ramírez, Domingo Cura, Jaime Torres, Mercedes Sosa, Lito Vitale... En Japón conocí a un tal Michael Jackson, que ni sabía quien era, y también a una negra que se llamaba Donna Summer. Cuando vine aquí no conseguía el disco de ella porque yo pedía el de Dora Saner. Me acordaba de una vecina, Dora".
Donde no la pasó tan bien fue en Colombia, un hombre de negocios lo llevó a vender los bombos y lo dejó abandonado. "No tenia los bombos ni plata ni pasaporte ni ropa. Me dejaron en el aeropuerto. Demoré cuatro meses para volver a pie, en burro, en bicicleta. El último tramo vine de Salta en un camión con azúcar hasta Tucumán. Eso quiero que sepan los artesanos para cuando los quieran llevar que pidan pasajes de ida y vuelta; que no se vayan así nomás".
Le preocupa la situación del artesano local. "No tengo una venta masiva de bombos, yo vivo con los mismos sobresaltos que cualquiera. Me falta para la nafta, para comer. Después de haber hecho tanto, no puedo terminar en el Parque Oeste debajo de una chapa.
No quiero desprestigiar, pero si van a hacer una cosa buena con los artesanos que les den un buen lugar donde dignamente puedan tener sus trabajos, un lugar seguro donde no le roben y no tener que estar sacando las cosas. Que nos faciliten a los que trabajan con las manos, evitarles la burocracia para no caer en manos de algún pulpo que te quite las cosas".
Cada anécdota que sale de su boca es saboreada totalmente. Vuelve a vivirlas al contarlas. Son marcas que han quedado para siempre en su alma de artista.
Quizás en este momento Roberto Sily se encuentra rumbo al monte adorado, montado en la vieja motocicleta que lo acompaña desde hace años y pensando en el árbol que llamará su atención para crear un bombo y así, al ritmo de la chacarera o de una danza africana, mezclarse con esa naturaleza de la que ya es parte.
"Santiago tiene sus misterios esa soledad... puedo asegurar que teniendo todo lo que pueda tener en otro lugar, yo me volvía", afirma. Lo dice de verdad.
Por Maximiliano Rodríguez / Fuente: NOTIEXPRESS
lunes, 27 de febrero de 2023
La Juntada
01 La olvidada 4.02
10 Mientras bailas 4.58
02 Violín del monte 3.01
11 Zamba y acuarela 4.29
03 Retiro al norte 5.22
12 Perfume de carnaval 4.52
04 Violín de Tatacú 1.49
13 Pájaro lluvia 5.00
05 Chacarera del exilio 2.12
14 Somos nosotros 3.13
06 Volveré a Salavina 2.35
15 Arde la vida 4.58
07 Chacarera del chilalo 2.24
16 Mensaje de chacarera 2.09
08 Romance para mis tardes amarillas 5.57
17 Soy santiagueño, soy chacarera 4.20
09 La amorosa 3.33
18 Santiago chango moreno 5.03